June 14th, 2011
La hora del baño.
Hay que ver como cambian las normalidades…
En mi familia a los niños se les bañaba una vez por semana. Acostumbraba a ser en viernes o en domingo, dependiendo de las actividades.
¿una bañera diaria? Impensable, Y, añadiré un dato mas para acentuar esa falta de higiene de antaño; Cuando tocaba, en esa misma agua íbamos los tres ¡ a la vez ¡
Bañarnos juntos lo hicimos durante mucho tiempo.
Tanto, que empecé a hacerme mayor y como tenía vergüenza de enseñar, justo eso, mis vergüenzas, pues me metía con bañador.
Primero yo y unos años después, mi hermana.
Vaya, para hacernos una foto. Pena de no haberla hecho, ahora nos haríamos un hartón de reír.
Los padres, más criaturas que nosotros, un poco desorientados con el tema de la pre-adolescencia, no le dieron importancia y hacían como si fuera normalísimo lavarnos prácticamente vestidas.
¡Qué “follón” de piernas, por Dios!
Las dos bobas enjabonándonos cómo podíamos y mi hermanito en medio, desnudo de arriba abajo, como un gusanillo resbaladizo. Pobrecito, no hacía más que mirarse los genitales y preguntarnos cuándo y hasta dónde a él también le saldría pelo.
Claro, ¿ como no?, se moría de ganas de ser “normal”.
Qué lástima. Se enfadaba porque quería enfundarse de una vez, como sus hermanitas, los calzoncillos de nadar.
.









