May 26th, 2011

Volver a casa con dos más.

Si. Necesitas ayuda.

Olvídate de los mitos. De las mujeres de antes que tenían 8 hijos. Es mentira. Aquellas madres abnegadas vivían con la abuela en casa y los hijos de edades diferentes se ocupaban los unos de otros. Procurarte una mano es muy digno. No dejes que te hagan creer lo contrario.

¿Mis consejos?

Ante nada, primero, Tú, Tú y Tú.

Si no te das unos mínimos, caerás. Y caerás por valiente que seas. Básicamente te conviene comer y dormir. (Parece absurdo tener que recordar las obligaciones vitales).

Ellos, los bebés, son más resistentes de lo que parecen. Escúchalos. No son máquinas. Dales margen, se están adaptando. Hasta hace poco ni existían ….

Deja que tu madre te cuide, que el marido te sustituya, que la vecina los balancee, que las amigas los alimenten, que la suegra te cocine, …

Ya lo sé. Nadie mejor que tú, pero sin ti también sobrevivirían. ¿ Es que lo dudas?

El cólico lo tendrán igualmente aunque en una o dos tomas no se le  incline en el grado exacto el biberón y si no hace el eructo, ¡mala suerte! Si están sanos, superaran perfectamente un par de regurgitaciones.

Otra cosa son las ayudas indeseadas.

Mira, haz un cartel bien grande y cuélgalo en la entrada: “sobre mis hijos, aquí mando yo”. ( más que nada para ti, ellos en el fondo ya lo saben)

¿Que no entran al trato? ¡ Fuera!.

Sea la prima, la tía o el papa de Roma. No estás ahora para  contenerte. Es el momento de sacar el NO que te ahorraste en el  hospital. Sácalo que sino te reventará por dentro y un día te irás de quicio  y a ver quien lo remedia.

Más vale que te traten de loca a que te vuelvas loca de verdad, míralo así.

No te inquietes que tienes el cebo: los bebés.

Ya avendrán a tenerte contenta ya …

January 22nd, 2011

Num 7. Los ultimos meses

Tanto en un embarazo como en el otro,  los últimos meses  tuve que dormir sentada en una butaca.

Si me tumbaba me faltaba el aire y necesitaba que alguien me ayudara para incorporarme,  mis abdominales se habían vuelto absolutamente inútiles. Si no había una persona cerca, me quedaba  la opción de rodar balanceándome lateralmente,  pero estaba segura que si conseguía ponerme bocabajo  acabaría reventando por algún lado.

En el momento en que no visualizas la parte de arriba de tus muslos ya no eres independiente. Y vale mes que no la visualices. No caigas en la tentación de coger un espejito porque si tu ves aquello que el ginecólogo ve cada semana, te aseguro amiga, dejarás de quererte.

Y, luego hay cosas tan banales como ponerte los calcetines o abrocharte los zapatos, para no hablar de las depilaciones.

Hacia el sexto mes todavía te las vas apañando:  Flexionas la rodilla, curvas tanto como puedes la espalda y haces puntería con las braguitas, (braguitas?). Los calcetines son mas difíciles porque se te quedan arrugaditos en la puntita y el talón se resiste. Mas adelante ya es totalmente imposible.

Yo echaba mano de mi marido y de mis hijos mayores. Se turnaban para vestirme por las mañanas: – mama, no cabe. Y si te pones los zapatos de papa?

Al final en chanclas.  Que mas da, si nadie te mira mas abajo de la inmensa barriga. Ni mas arriba. Una mujer embarazada de mellizos, los últimos meses solo es una barriga.

Cuando te encuentras la vecina: -Ay, me hacías sufrir al final, no te lo quería decir pero con aquella barriga….!!! Y piensas: – no hacía falta que me dijera nada, mientras usted me miraba la barriga yo veía como los ojos le salían de las órbitas.

Realmente los perjuicios se van a hacer puñetas.

Hay dos conceptos que yo he adquirido de esta época: De entrada, me importa un pepino el que dirán porque digan lo que digan tu vida tan solo  la vives tú y de salida, me he vuelto muy  sensible a las discapacidades y a tanta gente como tiene que vivir siempre con este tipo de dependencias.

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January 8th, 2011

Num. 1 Primeras impresiones

 

La primera vez que supe que estaba embarazada tenía 27 años. Estaba en el “potro” con la barriga llena de gel y la doctora giraba la pantalla insistiendo en dos puntos negros. Mi reciente maridito daba saltos por la consulta lleno de felicidad y repetía que él eso ya lo sabia, que él ya intuía que aquello nos tenia que pasar.

Yo mamá? Yo mamá de dos niños?

La segunda vez que supe que estaba embarazada tenia 37 años. Con la misma postura de diez años atrás pero con un poco mas de lumbalgia, mis incrédulos ojos buscaban en la pantalla llena de grises, quizás, la existencia de un puntito negro?

La doctora reía. Mi marido, ya un hombre maduro de cuarenta años, se torno semi-transparente, ausente, ido e incapaz de levantarse solo de la silla.

Otros dos puntitos estaban allí, haciéndonos un guiño.

De esto hace ahora siete meses.

Me llamo Anna Pujabet y creo que puedo decir que soy una experta madre de mellizos. No sé que es tener un hijo, ni tres. En cambio tengo cuatro, como cuatro rosas.

Este blog es mi experiencia personal, con los niños y conmigo misma.

No todo el mundo que tenga mellizos lo vivirá de la misma manera pero a mi me hubiera gustado encontrar un lugar como este hace ahora 10 años. Por esto accedí a la propuesta de mi amigo Pep.

Contar mi vida?. Bien, quizás alguien sepa sacarle provecho.