October 28th, 2011

Llueve

Llovía aquel día también.

El coche de mi madre era grande. O quizás no. Quizás era yo quién era muy pequeña.

Los asientos de “escai”* guardaban un segundo el calor de la palma de mi mano, un segundo, y al alzarla de nuevo volvían a ser fríos. Olían a goma vieja. Me mareaban.

Clec. Clec. Clec. Rezaban los parabrisas.

Aquellos palillos, hipnóticos.  Uno perseguía al otro, nunca se atrapaban del todo. Nunca.

Se doblaban y se escondían y miles de gotas que estallaban como palomitas volvían a salpicar el cristal. El agua hacía caminos húmedos y resbaladizos que se unían caprichosos. Me escondían.

Fuera todo era, gris, sucio y mojado. Feo.

Pero yo estaba allí, dentro de una bolsa gigante, con mi madre: No me podía pasar nada.

Ella conducía la maquina que nos traía. Valiente y sabía. Fuerte. Tocaba las palancas y los pedales sin vacilar. A mi me rondaba la paz y el sueño.

Sonaba la radio.

Un señor cantaba una canción a su hija.

Mamá se la sabía y yo un poco también. La acompañaba, a media voz,  en la tonada.

“ de *niññññaaa a *mujeeeeer”.

Tenia escalofríos y me dolía al tragar.

Ella no me decía nada pero yo sabía que me espiaba.

Movía el espejito hasta que me encontraba. Hasta que yo descubría también sus ojos enormes, jóvenes, de pestañas negras y rizadas. Sus mejillas manchadas de rímel.

No me gustaba aquella música.

Era una música triste que siempre que la escuchábamos la hacía llorar.

.

.

(*Escai. Así llamaban mis padres al material con el que estaban hechos los asientos del coche y que tenían una apariencia de piel y un tacto de plástico)

June 2nd, 2011

Mamá Moderna

Internet es un chollo para poder conocer personas interesantes en todo el mundo.

“Mamá Moderna” es una mujer inteligente que además es mamá. Una Mejicana linda.

Este es su blog http://www.mamamoderna.com.mx/ pasad y leed.

Es curioso descubrir como en cualquier lugar del planeta existen experiencias y pensamientos idénticos.

Un besito, guapa.

May 26th, 2011

Volver a casa con dos más.

Si. Necesitas ayuda.

Olvídate de los mitos. De las mujeres de antes que tenían 8 hijos. Es mentira. Aquellas madres abnegadas vivían con la abuela en casa y los hijos de edades diferentes se ocupaban los unos de otros. Procurarte una mano es muy digno. No dejes que te hagan creer lo contrario.

¿Mis consejos?

Ante nada, primero, Tú, Tú y Tú.

Si no te das unos mínimos, caerás. Y caerás por valiente que seas. Básicamente te conviene comer y dormir. (Parece absurdo tener que recordar las obligaciones vitales).

Ellos, los bebés, son más resistentes de lo que parecen. Escúchalos. No son máquinas. Dales margen, se están adaptando. Hasta hace poco ni existían ….

Deja que tu madre te cuide, que el marido te sustituya, que la vecina los balancee, que las amigas los alimenten, que la suegra te cocine, …

Ya lo sé. Nadie mejor que tú, pero sin ti también sobrevivirían. ¿ Es que lo dudas?

El cólico lo tendrán igualmente aunque en una o dos tomas no se le  incline en el grado exacto el biberón y si no hace el eructo, ¡mala suerte! Si están sanos, superaran perfectamente un par de regurgitaciones.

Otra cosa son las ayudas indeseadas.

Mira, haz un cartel bien grande y cuélgalo en la entrada: “sobre mis hijos, aquí mando yo”. ( más que nada para ti, ellos en el fondo ya lo saben)

¿Que no entran al trato? ¡ Fuera!.

Sea la prima, la tía o el papa de Roma. No estás ahora para  contenerte. Es el momento de sacar el NO que te ahorraste en el  hospital. Sácalo que sino te reventará por dentro y un día te irás de quicio  y a ver quien lo remedia.

Más vale que te traten de loca a que te vuelvas loca de verdad, míralo así.

No te inquietes que tienes el cebo: los bebés.

Ya avendrán a tenerte contenta ya …