January 20th, 2011

Num 6. Síntomas

 

Hoy lo comentaba con una amiga, los primeros síntomas antes de hacer el test:

Sueño, -ay que dolor de pechos!!! Y unas ganas de vomitar irreprimibles nada mas levantarte de la cama.

Lo notas mas por ser gemelos? Pues la verdad es que me es imposible comparar pero yo diría que no.

Si lo estabas esperando, sales a salto de mata a buscar el “*predictor”. Sino, te imaginas que has pillado una grastoenteritis, que algo que has tomado  no te ha sentado bien.

Las dos veces que he tenido que comprarme el test lo he hecho con las mejillas rojas y en una farmacia lejos de mi barrio. Porqué? En el primer caso, hacía solo tres meses que me había casado y no estaba preparada para asumir mi nuevo estado, en el segundo, yo tenía 37 años y hacía 9 que decía a todo el mundo que no tendría mas hijos. Para resumirlo: no quería que el/la farmacéutico/a pensara que yo me pensaba que estaba en estado. Lo sé, es complicado pero la mente femenina tiene estas cosas..

Siempre hay la duda. Diría que hasta que no estás de tres meses no te atreves a decirlo, ni a creértelo con pleno convencimiento.

Los meses posteriores son de absoluta felicidad. Eliges la ropita, haces la distribución de la habitación y te embobas con todos los bebés que ves. Te parece que falta mucho y pasas los ratos haciendo volar la imaginación.

Cuando vas a ser mama por primera vez,  te da la impresión de que jugarás a muñecas; iré aquí, iré allá.

Me era difícil entender porque ponían tanta cara de preocupación las madres que únicamente tenían un bebe. Quizás es que eran unas pavas flojas que se ahogaban en un vaso de agua?? A mí eso no me pasaría.

Yo, mientras ellos estuvieran durmiendo haría el trabajo de casa, después saldría a pasear y compraría lo que hiciera falta. Iría a hacer el café con las amigas y me sentaría en el parque a hablar con otras madres.

Si, sí. Que lejos de la realidad!!!

.

January 10th, 2011

Num 2. Que lo sepa todo el mundo

 

La segunda gran emoción que sientes cuando sabes que serás mamá, es la de poderlo contar.
Primero: cuándo? Tres meses? Demasiado tiempo.
A quién? A todo el mundo.

A los hermanos. A los amigos. A los vecinos. A los habitantes de este planeta o a cualquier bicho viviente de otro. Después resulta que pocas veces reaccionan como esperábamos y nos sobreviene el disgusto, pero nos pasa esto: Tendemos a creer que lo que afecta a uno mismo, tiene el mismo efecto sobre los otros.
- Cuando lo sepan mis padres…..Ay los padres.  Nos hacemos mayores e incluso vamos a tener hijos pero no podemos evitar la obsesión de que se sientan orgullosos, felices y completos gracias a nosotros.
En mi primera experiencia yo solamente hacía 3 meses que me había casado.

Ellos estaban en proceso de asimilar que su hija mayor ya no vivía en casa y transitavan en aquel periodo en que miran de tratarte como un igual. La niña tiene marido. La niña tiene que hacer la cena.  La niña paga los recibos de su casa.
Pobrecitos. Los tenía a los dos sentados a mesa. Hice la debida de fotocopia de la ecografía y les dije alegremente:  -Felicidades abuelos!!!
Mi madre con el papelito entre los dedos y la sonrisa media rota hacía esfuerzos para mirar de entender qué relación había entre lo que yo le decía y aquel tipo de dibujo extraño. Mi padre, en cambio, se quedó callado. Cuando mi madre lo miró interrogándole,  él, que siempre ha sido muy listo y conciso, sintetizó: -que esta preñada, mamá!
Pero esto no fue nada.
Faltaba lo mejor: Hubo un silencio largo. La noticia de que venían gemelos los sobrepasó. Cómo si los hubiéramos abofeteado.
Estaban desorientados, con las mejillas rojas y fuera de juego.
Mi madre confesó tiempo después que no durmió en toda la noche. Porqué?

Porqué? ai… y es que, hasta que no tienes hijos, hay muchas cosas que no alcanzas a entender.