November 21st, 2011
Érase una mujer a una barriga pegada.

Este fin de semana recordé con una amiga “múltiple” (trillizas) una de las bromas de peor gusto que nos suelen hacer a las parturientas de dos o más.
Ya en su día escribí sobre ello y atenté directamente contra José que fue mi bromista particular pero prefiero no traducirlo.
Alguien debería contar a los amigos y familiares que cuando una mujer da a luz no se le desaparece por arte de magia en cuestión de horas, la barriga. Para que eso suceda necesitamos de unos cuantos días y en el caso de las “múltiples” de meses o años.
La próxima vez que vayan de visita a la maternidad y les venga a la boca la fracesita de:
- Oye, ¿ no te habrá quedado otro dentro?
Dense antes con una barra en los morros. Como diría una amiga: es un consejito de conejito.
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